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2010. La Retirada, Barcelona

LA RETIRADA
2010, Barcelona
MTPPA. Arquitectura i Societat de Masses. Prof.: Eduard Bru
Proyecto publicado en CERCLE REVIEW 004. Octubre 2010

La propuesta teoriza nuevas relaciones entre la ciudad histórica y el mar. Un nuevo límite que repose sobre un espacio público de escala metropolitana y que represente los valores de una verdadera democracia participativa, basada en el diálogo y la crítica activa de sus habitantes. Un punto de referencia en el Mediterráneo.

Para ello es preciso rescatar un estadio morfológico anterior de la ciudad. La Retirada es la deconstrucción del frente marítimo de la Ciutat Vella, tanto en términos espaciales como temporales.

La línea de costa retrocede, en lugar de avanzar (“De seguir construyendo sobre la línea de costa, algún día podremos llegar a Mallorca a pie”, A. Moragas). El Puerto Deportivo y de cruceros es trasladado al Área Fórum, infrautilizado actualmente: por primera vez el Fórum de las culturas es un auténtico “lugar de encuentro”. La Barceloneta es sistemáticamente demolida. Sus habitantes son trasladados al 22@. El “Maremagnum”, el “World Trade Center”, el “Hotel Vela” e incluso la playa abarrotada de turistas y vendedores ambulantes, pasan a mejor vida.

En su lugar La Retirada construye un generoso Paseo Marítimo que redefine el encuentro de la ciudad con el mar. Una delineación precisa que recupera la línea de costa que tuvo la ciudad hacia el 1700. Un corte brusco, geométrico, en lugar de la relación blanda que proponía la playa.

La Barceloneta es remplazada por una frondosa pineda mediterránea. Algún bloque sobrevive como memoria de lo que el barrio una vez fue; ahora son ruinas entre el espeso follaje. La Ciudadela y el parque de La Retirada (como contrapunto al parque madrileño de El Retiro) están íntimamente conectados, gracias al total soterramiento de la Ronda Litoral. Se trata de la transición gradual desde una naturaleza domesticada hacia una salvaje. Conjuntamente, el parque de La Retirada y la Ciudadela constituyen un auténtico pulmón verde para la ciudad. Nace una verdadera fachada marítima de Barcelona: la Ciutat Vella asume ese rol.

En el cruce virtual de la Meridiana y el Paralelo surge un hito (no el “Hotel Vela”), que rememora el antiguo faro que sirvió de guía a navegantes en los siglos pasados, y que metafóricamente, es un símbolo de “hacia donde deberíamos dirigirnos”, por emplear palabras de E. Hobsbawm, en lugar de aceptar acríticamente “hacia donde nos dirigimos”.