
2010. Urbanismo Radioactivo, Estambul
URBANISMO RADIOACTIVO
2010, Istanbul International Workshop
Organizado por la Fundación Mies van der Rohe junto a la Universitat Politècnica de Catalunya, Istanbul Metropoliten Planlama y Aga Khan Award for Architecture. Dirigido por Eduard Bru y Emre Arolat.
LAYERS TEAM: Angel Illescas - Mathilde Marengo - Isik Ozge Ozbek.
Prof.: Cenk Dereli
Süleymaniye es un barrio situado en una zona de interés turístico en Estambul, y habitado principalmente por personas de bajos recursos. La gentrificación que allí está teniendo lugar es un proceso a estas alturas irreversible; el punto de partida del proyecto es la aceptación de esta realidad. Sin embargo, esto no significa aquiescencia. ¿Podemos desde la arquitectura construir herramientas que permitan a los ciudadanos ofrecer algún tipo de resistencia?
Con mínimas intervenciones es posible generar estructuras de cooperación ciudadanas que permitan amortiguar el impacto de la gentrificación. La localización exhaustiva de vacíos urbanos generados por el proceso degenerativo que sufre el tejido de Süleymaniye ofrece una visión clara de las potencialidades del lugar.

Un columpio, por ejemplo, es una posibilidad nueva de usar el espacio público. Incrementa cualitativa y cuantitativamente el modo de uso de la ciudad. Es una estructura económicamente viable, fácil de instalar y comprensible para un niño (en términos semióticos). Además es un lugar de encuentro, crea vínculos sociales. Su área de afección es de un radio a priori desconocido (un niño puede andar una gran distancia para pasar un rato jugando con el columpio). Su instalación estratégica supone una mejora inmediata de las condiciones ciudadanas de su entorno.
Esto es Urbanismo Radioactivo: la creación sistemática de posibilidades urbanas. Se trata de estructuras que incrementan la usabilidad del sistema ciudad. Se constituyen como nuevas capas de interacción: no procuran servir a la ciudad de forma generalista, sino que son ofrecimientos a determinadas personas en lugares determinados. Es un urbanismo pensado desde abajo.
Cada nodo tiene un área de afección indeterminada, es imposible prever quién, cuándo y cómo hará uso de él. Su representación gráfica por tanto se asimila a la meteorológica: el área de afección es cambiante y volátil como una nube. Además su grado de visibilidad es variable; acepta que la mirada sobre la ciudad es siempre interesada (un skater interpreta un bordillo de una forma muy diferente que un anciano).

El Urbanismo Radioactivo es una forma de resistencia encubierta; la creación de vínculos personales y el arraigo de los ciudadanos al lugar son su fin no explícito: solo tiende a aumentar la probabilidad de que esto ocurra, como cuando se amaña la carrera en un hipódromo.
El Urbanismo Radioactivo es muy barato, y por tanto no admite réplica ideológica (nótese el sarcasmo de la frase). Su paso produce estupefacción: “¿por qué no se hizo esto antes?” es la única pregunta que debiera resonar secretamente después de ponerlo en práctica… si acaso alguna vez se pone.